En la selva del Perú, la Navidad no estn bulliciosa o fastuosa como en la Costa o Sierra. Aqui, la comunidad indígena de los Asháninka -que es la más numerosa- como casi todos los nativos de la Amazonía, celebran la Nochebuena alrededor de una fogata encendida por los miembros más jóvenes de la comunidad, y que los demas forman un circulo alrededor del fuego para los cámnticos y los realtos.
Su cena consiste en potajes preparados con los animales que cazan o crían y beben masato, mientras cantan a la amistad y al compañerismo en su lengua nativa. Igualmente, comparten historias y relatos de los ancianos de la comunidad.
En la ciudad de Chachapoyas no hay procesiones ni bailes por las calles, pero allí se vela al Niño Dios en Navidad y en Reyes. Y solamente se vela al niño en la Iglesia y en casas que confeccionan nacimientos todos los años. Empiezan a las 12 de la noche y, a medida que pasan las horas, se van transformando en alegres bailes, pero no delante del Niño Dios, sino en salas contiguas a la habitación donde se ha erigido el nacimiento.
Los nacimientos son visitados por los “pastorcillos” (grupo de niños de ambos sexos, que caracterizan a los pastores bíblicos), quienes cantan villancicos al niño Dios y le ofrecen objetos y animales simbólicos, con significativos y graciosos dichos.
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