La Fortaleza del Real Felipe es una edificación militar situada en el puerto del Callao, en Lima. Fue construida durante el Siglo XVIII para defender el puerto contra los ataques de piratas y corsarios. La primera parada es el Torreón del Rey, que es el edificio más grande y desde donde apuntan los cañones de fierro. Nos introducimos por sus laberínticos pasillos y túneles que nos conducen hacia oscuros calabozos donde se recluían los prisioneros.
Esta gran construcción, la más grande de España en sus colonias americanas, se mantuvo durante 27 años y se culminó con el virrey Manuel Amat y Juniet en 1774. Durante la independencia se resistió el ataque del Libertador San Martín y, a tres años de la independencia, el brigadier español Rodil se negó a la capitulación de Ayacucho y se recluyó en la fortaleza hasta 1826, cuando se entregó poniéndose fin al virreinato.
Este histórico lugar funcionó durante el Combate del 2 de Mayo como una de las principales líneas defensivas. Sus cuartos narran la historia de sus guardianes y legionarios que resguardaron la ciudad desde su cima. En la parte superior del torreón, en el mirador, se divisa ahora el puerto y las bolicheras.
A unos metros luego de pasar por un paseo llegamos al Torreón de la Reina, que tiene una distribución distinta a la del Rey, y posee también calabozos y cuartos oscuros. Aquí fue donde una granada alcanzó a José Galvez. La otra gran construcción es la Casa del Gobernador, donde se hospedaba el jefe militar de la fortaleza. En la fachada del edificio los escudos de España se encuentran borrados, ya que el general San Martín los mandó destruir luego de la Independencia.
Al interior de la casa se halla actualmente un museo donde permanecen las pistolas, sables y fusiles, así como demás piezas que narran todas las épocas por las que la fortaleza ha permanecido intacta, e incluso una de las primeras banderas del Perú, así como obsequios de los países por el triunfo de nuestra independencia.
Tags: Callao, Fortaleza del Real FelipeArtículos relacionados


0 Comentarios en “De paseo por la Fortaleza del Real Felipe”