Es la plaza de toros más antigua de América y la tercera del mundo. La Plaza de Acho fue inaugurada el 30 de enero, 1766 y fue renovada por el Virrey Amay y Juniet en 1766 y totalmente remodelada en 1946, estructura que mantiene a la actualidad, y que tiene una capacidad para 7 mil personas. Acho deriva de la palabra “Haacho”, que significaba “monte alto desde donde se ve el mar”. Aún se conservan algunas partes de tribunas de madera puestas sobre bases de adobe y su ruedo se caracteriza por ser el más espacioso, sin callejón y con burdaleros de maderas pegados a los muros de tramo en tramo.
Hasta principios de este siglo en el centro de la plaza, existió un laberinto denominado “El Templador” que servía de seguridad al torero, consistía en postes de tamaño de un hombre que daban refugio a los matadores en momentos de urgencia. Los famosos “cuartos” también fueron una característica muy importante de esta plaza, usado por personas distinguidas que podían presenciar las corridas de toros por una larga ventana, sin que el público se de cuenta de su presencia.
La nueva reconstrucción de 1946 hizo que se construyeran tribunas de cemento y se incremente el doble de su capacidad extendiéndolas bajo el nivel del piso. El ruedo se vio reducido importantemente y se dio forma circular a la plaza. A medida que las corridas de toros eran más frecuentes, los limeños incrementaban su afición en ir a la plaza de acho, e inclusive como estas se daban los domingos, dejaban de ir a misa ya que las corridas empezaban desde temprano. La primera corrida de toros en Lima se realizó en 1540, en memoria de la Pascua de Resurrección, y el primer toro se llamó “albañil”. A fines del siglo XVIII aparecieron las capeadores a caballo, como entretenimiento de personas ansiosas en demostrar su habilidad como jinetes, suerte de practicantes que luego pasaron a ser personales famosos.
Personas importantes han visitado la plaza de Acho, una de ellas fue el Excelentísimo Rey de España, Don Juan Carlos I, quien asistió a la plaza de Acho el 25 de Noviembre, 2001 a presenciar los festejos del mes morado (Octubre). Esta fue la primera vez que un rey español visita una plaza taurino en América. Hoy en día la Plaza de Acho ha sido declarada Monumento Histórico de Lima.
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